lunes, 7 de abril de 2008

"EL PAN NUESTRO DE CADA DÍA" G. de Ávila (Capítulo 5)

"El pan nuestro de cada día dánoslo hoy". Esta petición ha sido espiritualizada por muchos. Entre ellos Orígenes, el famoso maestro de la iglesia africana en el siglo tercero, quien, en su Tratado de la Oración dice: "Como algunos estiman que se los manda orar acerca del pan corporal es conveniente rechazar... esa falsa opinión". Para Orígenes el pan a que se refiere la petición del Padre Nuestros es espiritual. El le llama el pan de la eucaristía, o sea Cristo, el pan de la comunión o Santa Cena. Opinaba Orígenes que el pan material era una preocupación demasiado mundana para estar incluída en una oración de la calidad celestial del Padre Nuestro, y por entender que la comida natural no era pedir una cosa grande, y según él, Cristo nos había enseñado a orar sólo por cosas grandes. La postura de Orígenes no tiene fundamente bíblico. Es un resabio ascético. El pan a que se refiere Cristo es material y tiene que ver con necesidades temporales. Esto no quiere decir que no podamos ir más allá y roguemos por la comida que a vida eterna permanece. Pero no hay razón para pensar que el pan de esta oración no sea material. Una oración que, como el Padre Nuestro, intenta darnos un modelo para rogar por la totalidad de la necesidad humana, no puede desconocer la realidad y legitimidad de la necesidad material. Cristo no hace al hombre una dicotomía en la que lo espiritual y lo material se bifurcan. Cristo ve al hombre como una entidad integral.-
Desde el principio el Señor ha tenido interés en el aspecto material de la vida del ser humano. Antes de Dios hacer al hombre, le había preparado la vivienda con suficiente comida. En la primera conversación que Dios sostiene con el hombre, le dice: "....toda planta que da simiente, que está sobre la faz de la tierra; y todo árbol que tiene en sí fruto de árbol que da simiente: ésto os servirá de alimento".-
Nada más natural que se ore por pan a uno a quien se llama "padre". Orar por el pan, puede ser también un profundo acto de adoración, pues expresa dependencia en el Altísimo, y reconocimiento de Él como proveedor y sustentador de la vida. No hay, por lo tanto, nada de incongruente entre el pan y la oración que dice:"Padre Nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre...Sea hecha tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra" En realidad la Biblia no divide la vida entre material y espiritual. La vida es un todo sagrado. Que tengamos pan, es la voluntad de Dios.-
Lo que acabamos de decir es consistente con la enseñanza de Cristo. El Maestro nunca se opuso a las necesidades materiales del hombre. Cristo sólo condenó la actitud de aquellos que pensaban solamente en términos materiales. Esa es la intención de sus palabras:"no con sólo pan vivirá el hombre". Obsérvese la fuerza de la frase "no con sólo", que expresa no una negación del pan material, sino de la actitud que quiere desconocer que el hombre tiene otras necesidades.-
Continúa en el próximo día...

sábado, 5 de abril de 2008

"SEA HECHA TU VOLUNTAD" G.de Ávila (Capítulo 4) Continuación

El otro supuesto de la petición "Sea hecho tu voluntad", es la disposición del que ora, de someterse a esa voluntad. No podemos pretender que Dios haga Su voluntad en el mundo, en otras personas, y no estar dispuestos a que sea hecha en nosotros.-
La espístola de San Pablo a los Romanos da la disposición de estpíritu que supone la petición "sea hecho tu voluntad": "Así que hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro racional culto. Y no os conforméis a este siglo; más transformaos por la renovación de vuestro entendimiento, para que expsrimentéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta". Pedir que la voluntad de Dios sea hecha, es desear entregarse a Él incondicionalmente para una vida de culto y servicio.-
La próxima pregunta es: ¿Cómo se hace la voluntad de Dios en el cielo? El Salmo ciento tres, versículo veinte dice:"Bendecid a Jehová, vosotros sus ángeles, poderosos en fortaleza, que ejecutáis su palabra, obedeciendo a la voz de su precepto". El versículo veintiuno del mismo salmo dice:"Bendecid a Jehová, vosotros todos sus ejércitos, ministros suyos, que hacéis su voluntad". La Biblia de Jerusalén traduce así la última parte del versículo veinte:"ejecutores de sus órdenes, en cuanto oís la voz de su palabra".
En el cielo la voluntad de Dios no es cuestionada. Los seres angélicos no vacilan en llevar a cabo la voluntad divina. Según el salmo aludido, tan pronto es oída la voz del Señor sus deseos son cumplidos. La voluntad de Dios en el cielo se cumple gozosamente, sin vacilaciones o reservas. Ese es el modelo que se le da al hombre para el cumplimiento de la voluntad de Dios. El Señor no lo aceptaría de ninguna otra manera. Después de todo, es el hombre el que decide orar:"Sea hecha tu voluntad".-
Es sugestivo el hecho de que Cristo enseñe que se ore primero por la venida del reino, y después porque sea hecha Su voluntad. Es que no podría ser de la otra manera. Uno tiene que aceptar primero su reinado para poder acatar Su voluntad jubilosamente. Cuando Dios reina, hacer Su voluntad no se considera una carga, sino un privilegio. Esa ha sido la experiencia de innumerables hombres y mujeres quienes han encontrado en el Señor uno digno a quien servir por amor.-
San Juan dice en su primera epístola que los mandamientos de Dios son guardados por amor y que esos mandamientos no son penosos, no constituyen carga o imposición. Primero tiene que venir Su reino, después el hacer Su voluntad es un derivado espontáneo.-
La única manera honesta en que el Padre Nuestro puede ser repetido,es estando dispuesta la persona a que el reino de Dios venga a su vida y a cumplir Su voluntad con la devoción, culto y reverencia con que ésta se cumple en el cielo.-
¡Ójala! que, si ese todavía no es tu caso, hoy Cristo por la fe venga a ser Señor de tu vida. Él está a la puerta y llama, déjale entrar.
Fin del capítulo 4

viernes, 4 de abril de 2008

"SEA HECHA TU VOLUNTAD" G. de Ávila (Capítulo 4)

La segunda petición es: "Sea hecha tu voluntad como en el cielo, así también en la tierra". En esta petición se nos dice lo que debemos pedir y el modelo que debemos usar. El cómo debe hacerse la voluntad de Dios no se deja a merced de la interpretación humana. La voluntad de Dios deberá ser cumplida en la tierra como es cumplida en el cielo. Esto no da lugar a que el hombre acomode la voluntad de Dios a su conveniencia. De este modo la voluntad de Dios no podrá usarse para servir al egoísmo del hombre, ni a intereses creados. La voluntad de Dios no puede cumplirse según el capricho humano, sino teniendo como ejemplo la manera como se cumple en el cielo.-
Según la Biblia, el hacer la voluntad de Dios determinará que el hombre entre o no al cielo. Cristo dijo:"No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos" Esto no es una contradicción con el concepto de "justificación por la fe" . Esta no es una entrada al cielo que se consigue por medio de obras meritorias. Una conducta que cumple la voluntad de Dios no justifica al hombre, sino a la fe que ese hombre tiene en la gracia inmerecida de Dios que lo redime. Hacer la voluntad de Dios expresa la relación que se tiene con Él. Hace objetivo lo que ha ocurrido en el corazón: la persona ha creído que sólo Dios, por amor, puede abrirle las puertas del reino de los cielos, y ya abiertas las puertas del reino, vive en armonía con el acto de fe que las abrió.-
El hacer la voluntad de Dios tenía tal importancia para Cristo, que una vez dijo a sus discípulos que su comida era hacer la voluntad del que lo había enviado. El apóstol Pablo oraba para que los cristianos de la ciudad de Colosas fueran llenos del conocimiento de la voluntad de Dios. Para el apóstol Juan, el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre, y la base para recibir lo que pidiéramos en oración, es hacer la oración según la voluntad de Dios. Este apóstol escribió en su primera epístola lo siguiente: "Y esta es la confianza que tenemos en Él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, Él nos oye".-
Para poder hacer la voluntad de Dios en la tierra como ésta es hecha en el cielo, tiene que establecerse previamente qué es la voluntad de Dios, y cómo se hace ésta en el cielo.-
Un supuesto de la petición, Sea hecha tu voluntad, es que la voluntad de Dios puede ser conocida. El apóstol Pablo escribió a los judíos que vivían en Roma y les recordó que ellos conocían la voluntad de Dios. En la misma carta, más adelante, el apóstol les dice que la palabra de Dios les había sido confiada. Si unimos ambos párrafos de dicha carta, podemos llegar a la conclusión de que la voluntad de Dios conocida por los judíos a que se refiere Pablo, es la revelación de Dios contenida en los escritos del Antiguo Testamento. A éste, luego se agregaría el Nuevo Testamento y así se completaría la voluntad de Dios revelada al hombre. El que quiera saber la voluntad de Dios, debe leer la Biblia y ella se la enseñará.Desde luego, uno no va a la Biblia como quien va a una computadora, sólo en busca de información. Hay quienes sólo van a la Biblia desde un punto de vista estríctamente académico o lieterario, y por eso no pueden encontrar la voluntad de Dios.-
Continúa el próximo día...

¡Cuán innumerables son tus obras, oh Jehová! Hiciste todas ellas con sabiduria; La tierra está llena de tus beneficios"

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jueves, 3 de abril de 2008

"VENGA TU REINO" G. de Ávila (Capítulo 3) Continuación

A simple vista parecería que el ruego: "Venga tu reino", tuviera una intención estrictamente espiritual. Pero un examen detenido demuestra lo contrario. Orar "venga tu reino" es rogar por justicia social, pero no como lo hacen los políticos demagogos, sino como lo intenciona el amor de Dios. "Venga tu reino" es pedir que cese la guerra, es pedir que el hambre termine, que el odio y la violencia se acaben, que la dignidad humana se imponga, que la paz y el amor triunfen, y que los hombres vivan como hermanos.-
La venida de su reino traería todo eso y mucho más. Cuando oramos"venga tu reino", rogamos por un sistema que es el único capaz de alterar el curso que la humanidad enloquecida ha dado a la vida. El apóstol Pablo, en su epístola a los Romanos, dice que el reino de Dios es justicia, paz y gozo por el Espíritu Santo.-
El reino de Dios tiene tres fases: Primero en el corazón del ser humano, después en la sociedad y por último en la eternidad.- Dios tiene que reinar en el hombre primero, para poder reinar en la sociedad. Las leyes del reino tienen que gobernar primero al individuo. No puede haber una sociedad sin odios, con hombres que odian. La guerra no cesará a menos que cese en el corazón del hombre. Los hombres injustos están incapacitados para producir una sociedad justa.-
Al hombre le gusta mucho esconder su responsabilidad detrás de abstracciones como sociedad, estructura, sistema. Pero esas abstracciones no tienen existencia espontánea, son el resultado de acciones humanas, por lo tanto no pueden ser cambiadas a menos que el hombre sea cambiado. Cuando cambia el sistema, pero no cambia el hombre, es, como dice el refrán: "el mismo perro pero con diferente collar". La sociedad no determina al hombre, es el hombre el que determina la sociedad. Una sociedad nueva sólo la produce un hombre nuevo; y este hombre nuevo, sólo lo produce el que produjo el primero: Dios.-
Cuando el reino de Dios viene al corazón del hombre se da el primer paso para que ese reino se establezca en la tierra. La venida del reino de Dios será la respuesta al ruego: "Oh Señor, que cesen las guerras, que los hombres se amen, y que reine la paz".-
El Padre Nuestro no aboga por un reino de Dios oficializado en un gobierno humano. Eso nunca ha funcionado. Históricamente la experiencia ha sido un fracaso. El Padre Nuestro no habla de una religión oficial, sino de hombres que, como individuos, han tenido una experiencia de conversión. Sus valores han sido transformados y al gobernar, hacer sus negocios o criar una familia, se consideran administradores de los bienes de Dios, sin representar los intereses particulares de una institución religiosa. Dios no tiene religión, partido político, nacionalidad o raza. Esto no quiere decir que esté el Señor, necesariamente en contra de estas construcciones humanas.-
El reino de Dios no consiste en palabras sino en VIRTUD. Uno no ubica a Dios en las etiquetas sino en los valores. Su reino no es una definición jurídica o política, ni un dogma eclesiástico. La venida de su reino es una experiencia personal que se traduce en conducta. Es una experiencia individual con consecuencias sociales. Es Dios reinando en el mundo al reinar en el hombre.-
Fin del Capítulo 3.-

miércoles, 2 de abril de 2008

"VENGA TU REINO" G. de Ávila (Capítulo 3)

Satisfecho el primer requisito de la oración, el que ora está en condiciones de hacer la primera petición: "Venga tu reino". Es importante notar que la primera petición del Padre Nuestro está en rigurosa armonía con la enseñanza de Cristo para disfrutar de una vida plena y sin ansiedades.
"Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia", dijo el Señor, y la provisión para las necesidades materiales vendrían por añadidura.-
Debemos recordar que una de las finalidades del Padre Nuestro es organizar la vida del hombre de modo que éste pueda disfrutarla. El precio que la sociedad ha pagado por dislocar el orden de prioridades establecido por el Creador es sumamente alto. El materialismo ha creado una sed insaciable de bienes materiales. La tecnología moderna, cada día produce nuevos artefactos que se supone faciliten la vida y la hagan más feliz, pero el resultado es a la inversa. Las sociedades más desarrolladas en términos socioeconómicos son las que cuentan con el mayor número de problemas sociales a los que no encuentran solución. Pero no es el desarrollo ni la tecnología lo que ha creado el problema, sino la sustitución de Dios por ellos. Regresar a una sociedad primitiva no resuelve nada. El regreso tiene que hacerse a Dios. Si Dios ocupa el primer lugar, lo que el hombre moderno ha creado para facilitar la vida puede cumplir su función.-
Al negar la legítima rectoría de Dios en la vida del hombre, el secularismo ha privado a éste del significado de su vida. Cuando Dios no reina el caos es inevitable. Por eso Cristo pone como primera petición la venida del reino de Dios. Esa es la piedra angular de la experiencia humana. Quitas al rey y tienes anarquía..-
Sólo cuando Dios sopló en lo que Él había hecho del polvo de la tierra, fué que éste vino a ser un ánima viviente. Niegas a Dios su lugar en tu vida, y te conviertes en un aparato mecánico, que podría quizá triunfar en cualquier empresa, menos en la de vivir.-
Desde hace más de una década hay una corriente en algunos centros académicos seculares del mundo angloamericano que da la razón a Cristo. El artículo que aparece en la sección de Religión de la revista Time de 7 de Abril de 1980, empieza de la siguiente manera:"¿Dios? ¿No fué Él echado del cielo por Marx, desterrado al inconsciente por Freud, y declarado muerto por Nietzsche? ¿No lo echó fuera Darwin del mundo empírico? Bien, no completamente". El artículo habla del regreso de eruditos al estudio serio de Dios. Lo que llama la atención al articulista es que este movimiento no se está produciendo entre gente religiosa, que nunca ha creído que Dios estuviera en apuros, sino en los "brillantes círculos intelectuales de filósofos académicos". Alude el autor al hecho de que, mientras Dios va adquiriendo relevancia, la ciencia moderna va perdiendo terreno."Mientras tanto la ciencia .... ha venido a ser menos presuntuosa y ambiciosa, sus teorías acerca de la astronomía cósmica más cerca de la teología; su promesa como salvadora y explicadora del mundo, en cierta medida ha perdido su atractivo" En otra parte se cita a Douglas Hall teólogo de la Universidad McGill de Montreal, diciendo:"La experiencia con el secularismo finalmente ha probado ser demasiado para que pueda ser manejada por la psiquis humana, tanto en el mundo marxista como en nuestro mundo. Si empiezas a dudar que hay significado en el proceso de la historia, te asustas de tu propia secularidad y regresas a la religión".-
La aceptación del reino de Dios satisface las más profundas aspiraciones del ser humano. Rogar por la venida de Su reino, no es el sometimiento servil a un déspota, sino la sabiduría de utilizar los recursos de un Dios de amor en nuestro beneficio. El suyo es un reino liberador. La evidencia de la historia demuestra, que no podemos vivir plenamente sin la guianza de quien nos hizo.-
Continúa el próximo día

martes, 1 de abril de 2008

"SANTIFICADO SEA TU NOMBRE" G. de ÁVILA (Capítulo 2) Continuación

"Santificado sea tu Nombre". La oración cristiana, según es enseñada por Cristo en el Padre Nuestro, no empieza con peticiones, sino con adoración.Adorar es reconocer la santidad de Dios, su grandeza, su gloria, su amor,su veracidad. La oración pierde todo su sentido cuando no está presente este elemento de adoración. Es dándonos a Dios que recibimos de Él. Reconociéndolo, que Él se nos revela. La razón del culto cristiano es la santidad de Dios.-
El Antiguo Testamento abunda en referencias donde se reconoce la santidad de Dios. El profeta Isaías nos dice: "...vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime y sus faldas henchían el templo. Y encima de él estaban serafines; cada uno tenía seis alas; con dos cubrían sus rostros, y con dos cubrían sus pies, y con dos volaban. Y el uno al otro daba voces diciendo: Santo, Santo, Santo, Jehová de los ejércitos; Toda la tierra está llena de su gloria". El salmista dice que los cielos cuentan la gloria de Dios.-
El Nuevo Testamento también proclama la santidad del Señor. En Apocalípsis leemos:"Santo, Santo, Santo el Señor Dios Todopoderoso, que era, y que es, y que ha de venir... daban gloria y honra y alabanza al que estaba sentado en el trono, al que vive para siempre jamás... adoraban al que vive para siempre jamás y echaban sus coronas delante del trono diciendo: Señor, digno eres de recibir gloria y honra y virtud; porque tú creaste todas las cosas, y por tu voluntad tienen ser y fueron creadas".-
El autor del Apocalípsis describe una de sus visiones del cielo con estas palabras: "Y ví otra señal en el cielo, grande y admirable.... y los que habían alcanzado la victoria....estar sobre el mar de vidrio, teniendo las arpas de Dios y cantaban el cántico de Moisés, siervo de Dios, y el cántico del Cordero diciendo: Grandes y maravillosas son tus obras, Señor, Dios Todopoderoso, justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los santos. ¿Quién no te temerá, oh Señor, y engrandecerá tu nombre? Porque tú sólo eres santo; por lo cual todas las naciones vendrán, y adorarán delante de ti, porque tus juicios son manifestados".-
Para el Cantor de Israel, aún el universo adora a Dios. En el Salmo diecinueve él dice: "Los cielos cuentan la gloria de Dios, y la expansión denuncia la obra de sus manos"· En el antepenúltimo aleluya del libro de los Salmos, el salmista invita a la creación a adorar a Dios: "Alabadle, sol y luna;alabadle, vosotras todas lucientes estrellas. Alabadle, cielos de los cielos, y las aguas que están sobre los cielos" Dios le pregunta a Job: "Dónde estabas tú...cuando alababan todas las estrellas del alba?" Es el gran privilegio del hombre dar culto a Dios. Es la invitación a una experiencia sin precedente ni paralelo.-
Pero el que la oración empiece santificando el nombre de Dios no es sólo un requerimiento de la santidad del Señor, sino también una necesidad psicológica del que se acerca a Él. Este período previo de adoración, tiene un efecto relajante en las emociones del orante que permite a éste, entrar en un estado de comunión con Dios que lo habilita para establecer el órden de prioridades correcto para que la oración sea hecha según Su voluntad y la promesa bíblica nos asegura que"si pedimos alguna cosa conforme a Su voluntad, ÉL NOS OYE"
Fin del Capítulo 2