viernes, 12 de septiembre de 2008

"EL PERDÓN DE LOS PECADOS" -Rosenius-(9ª Parte)

LA JUSTICIA DE CRISTO NOS SALVA

Pero ¿qué es la justicia de Dios? En Romanos 3.21-22 leemos: "Ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas; la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él".-
En esta "justicia de Dios" sus hijos somos santificados y seremos glorificados. Esto no proviene de nuestras propias obras ni depende de nosotros, sino que es la propia justicia de Cristo.-
Si te preguntas: "¿Qué pasa si caigo en desgracia y peco contra Dios? ¿Perdería su gracia entonces?" Lee el Salmo 89.30-34 nuevamente. El Señor nos dice que si pecamos NO quitará de nosotros su misericordia, no falseará su verdad, no olvidará su pacto ni mudará lo que haya salido de sus labios. Como también nos dice en el Salmo 89 que castigará a sus hijos pecadores son vara y con azotes, mas no quitará de ellos su misericordia.-
¿Te parece raro? Ten en cuenta que la gracia es para los hijos (para tí y para mí), pero el pacto fue hecho con el HIJO. Por lo tanto, Él es nuestro Garante, nuestro Mediador y nuestro Abogado junto al Padre. Él ha sufrido en nuestro lugar. Ha pagado todos nuestros pecados y ha cumplido las demandas de la Ley de Dios en nuestro lugar. Por eso, la gracia por causa del Hijo es permanentemente válida incluso en nosotros, sus hijos que tenemos pecado.-
Continuará....

jueves, 11 de septiembre de 2008

"EL PERDÓN DE LOS PECADOS" -Rosenius-(8ª Parte)

PERDÓN QUE CUBRE TODO

Algunos cristianos sí creen en el perdón de los pecados, pero están preocupados por un fracaso o por una falta particular en sus vidas a la que no reconocen como pecado. Pero esas faltas y fracasos son pecados, y el perdón cubre todos los pecados: En Cristo nos perdona todas las debilidades, todas las faltas y todos los fracasos de nuestra vida.
¿Qué falta o fracaso en nosotros no es pecado? Las exigencias y prohibiciones de la Ley de Dios abarcan al ser humano en su totalidad. Su corazón, sus pensamientos, sus emociones y acciones. La justicia de Dios nos acusa de todas las cosas que son contrarias a su santa Ley. Pero Cristo expió con su muerte todos nuestros pecados: Los pecados de las manos, de la lengua, del corazón etc., etc. Así que el perdón de los pecados cubre todo lo que eres y tienes.-
Martín Lutero dijo: " Uno debe entender bien esta doctrina y subrayar que nuestra justificación ante Dios sólo existe porque recibimos el perdón de los pecados. Cuando un hombre quiere tratar con Dios debe saber que ni su pecado ni su santidad personal significan algo.-
Por supuesto que en este mundo tengo que pensar, hablar y vivir piadosamente, evitando los pecados y haciendo muchas buenas obras. Pero al presentarme ante Dios no quiero ser otra cosa que un pobre pecador, para que pueda dárseme el perdón de los pecados. Ante Dios reconozco sinceramente que yo tengo pecados y que Cristo tiene Justicia.Y creo que Su santidad es mi santidad"
El Hijo Unigénito es llamado "el primogénito, el más excelso de los reyes de la tierra" (Salmo 89.27). Ambos son nombre muy importantes.-
El Padre dice que ha hecho un pacto eterno. Este pacto no es para ayudar al Hijo, dado que Él es el más excelso de los reyes de la tierra. La gracia eterna que el Hijo vino a conseguir es para sus hijos que estaban perdidos. Estos hijos son aquellos que creen Él, se entregan a Él y viven bajo Él en su reino.-
La Biblia dice: "Bienaventurado el pueblo que sabe aclamarle; andará, oh Jehová, a la luz de tu rostro. En tu nombre se alegrará todo el día, y en TU JUSTICIA será enaltecido (Salmo 89.15-16).
Observa que los hijos de Dios son enaltecidos en SU JUSTICIA, en la justicia de Dios, no en la de ellos.-
Continuará...

martes, 9 de septiembre de 2008

"EL PERDÓN DE LOS PECADOS"-Rosenius ( 7ª Parte)

PERDÓN OCULTO Y PERDÓN MANIFIESTO

El perdón de los pecados tiene además otro doble aspecto: El perdón secreto y el perdón revelado.-
En lo que concierne al primero, sólo la promesa de la palabra de Dios es tu fundamento, sin ningún sentimiento particular. Este es el perdón secreto que obtienes tan pronto como acudes a Cristo con hambre y sed de perdón, anhelando su salvación. Cuando oras: "¡Oh Dios, no me mires a mí sino a tu Hijo, mi Salvador! En mí sólo hay pecado y maldad; en Él está mi Justicia y Salvación. ¡Perdóname! ¡Por los méritos de Jesús!" Inmediatamente eres librado y lavado de todos tus pecados. Eres declarado inocente. ¡Estás anotado en el Libro de la Vida! Pero esto es algo secreto u oculto.-
Existe además el perdón revelado o manifiesto, cuando tu corazón siente la respuesta, el testimonio del Espíritu Santo de que ya eres un hijo de Dios.-
Mira el ejemplo de la mujer pecadora que vino a Jesús (Lucas 7.37-50). Ya tenía el perdón secreto, como Jesús le dijo a Simón: "Sus pecados, que son muchos, le son perdonados". Pero el perdón revelado lo adquirió cuando Jesús le dijo: "Tus pecados te son perdonados, vé en paz."
Hemos visto en las páginas precedentes cómo Jesús pagó por nuestros pecados con su muerte. Esta remisión de los pecados la recibimos por la fe, y es nuestra para siempre. La gracia de Dios es diaria y eterna. Jamás será removida, aún cuando el pecado irrumpa y se manifieste en nuestras vidas, como sucede a veces. Mientras permanezcamos en Cristo por medio de la fe, viviremos en la gracia. La gracia viene de Dios, y no depende de nuestras buenas obras.
Por nosotros mismos somos dignos de condenación, pero en Cristo somos siempre perfectamente justos.-
"PERDONADO" QUIERE DECIR...
Recordemos lo que dice la Biblia acerca de esto. Cuando el Señor habla en el Antiguo Testamento acerca del reino de gracia que Jesús iba a establecer en la tierra lo llama "la ciudad de nuestras fiestas solemnes" (Isaías 33). Dice que..."ningún habitante dirá: Estoy enfermo. A la gente que more allí se le perdonará su iniquidad".-
En el Salmo 89 Dios habla acerca de su relación con aquellos que están redimidos por Su Hijo:" Si dejaren sus hijos mi ley, y no anduvieren en mis juicios, si profanaren mis estatutos, y no guardaren mis mandamientos, castigaré con vara su rebelión, y con azotes sus iniquidades. Mas no quitaré de él mi misericordia, ni falsearé mi verdad. No olvidaré mi pacto, ni mudaré lo que ha salido de mis labios. (Salmo 89.30-34)
En el Nuevo Testamento Juan escribe: "Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. Y él es la propiciación por nuestros pecados; u no solamente por los nuestros, sino también por los de todo el mundo" (1ª Juan 2.1-2).
Estos pasajes de las Escrituras muestran que perdonado quiere decir perdonado. El pecado no debería ser castigado, recordado, ni mencionado con inquietud una vez que ha sido perdonado. (Isaías 43.25)
Continuará...

domingo, 7 de septiembre de 2008

"ÉL PERDÓN DE LOS PECADOS"- Rosenius ( 6ª Parte)

¡MARAVILLOSO PERDÓN!
¡Oh, qué maravilloso es el perdón de Dios! El padre pudo haber dicho: "¡Aléjate de mí, inútil! ¡Hijo desagradecido! Malgastaste tu herencia y ya no eres mi hijo." Pudo haber dicho eso, pero no lo hizo. No le reprochó a su hijo ni una sola palabra. No exigió ninguna clase de reparación. Al contrario, ordenó vestirlo con la mejor ropa y le dio un anillo. Preparó una gran fiesta para celebrar su regreso.-
El corazón del padre fue incondicionalmente misericordioso y perdonador, incluso en la ausencia de su hijo, a pesar de su terrible pecado. Su corazón no se reconcilió por el regreso de su hijo, sino que ya estaba reconciliado. Pero el hijo no pudo recibir ni gozar esa reconciliación antes de regresar a casa.-
De ese ejemplo aprendemos que Dios se ha reconciliado incluso con los incrédulos -los no convertidos -, Cristo cubrió sus pecados el día que murió en la cruz, como lo hizo con los pecados de aquellos que ya han obtenido el perdón por medio de la fe. "El mejor vestido" también está listo para ellos, esperando que lo reciban.-
Hay algo más que podemos aprender aquí. ¿Qué sucede cuando un pecador recibe la gracia, el perdón de los pecados, y es adoptado como hijo de Dios? ¿Qué ocurre en el bendito momento de su regreso al Señor? Se arrepiente y ora. Recibe el perdón de los pecados: La mejor túnica que estaba lista para él. Y recibe el anillo: El sello del Espíritu Santo, el testimonio de que es un hijo, no un jornalero.-
Es importante notar que la gracia es dada en el primer momento en que, mediante la fe, miramos a Jesucristo... cuando oramos la primera plegaria de fe. Jesús dice: "Al que a mí viene, no le echo fuera" (Juan 6.37).
En toda la historia de la iglesia no hay un solo caso de un pecador que cayera a los pies de Jesús pidiendo misericordia y haya sido rechazado. ¡Ni uno! Él promete "a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre...ser hechos hijos de Dios" desde el primer momento (Juan 1.12).-
La verdad es que en todo momento eres digno e indigno. No mereces la gracia de Dios. Tampoco te la has ganado con buenas obras. Debes buscar el perdón de los pecados sólo en Cristo, en su agonía en tu lugar.-
Quizá digas: "Ya sé todo eso. He buscado la gracia mediante la muerte de Cristo en la cruz, pero todavía no la he alcanzado. No la siento en mi corazón." A eso te respondo: ¿Estás dispuesto a rechazar lo que Dios dice en su palabra? Él dice que todos los pecados fueron puestos sobre Cristo y que él los quitó todos, que "los lanzó a las profundidades del mar" (Miqueas 7.19) . Cristo dice que no echará fuera a ninguno que viniere a él (Juan 6.37).-
¿Estás diciendo que estas palabras de Dios no son confiables? ¿Dices que la Palabra de Dios es falsa porque no sientes que has sido perdonado? ¡Qué manera de pensar es esa para un cristiano! Debes prestar atención a la Palabra de Dios y no hacerlo a Él un mentiroso (1ª Juan 5.10).-
Continuará

viernes, 5 de septiembre de 2008

EL PERDÓN DE LOS PECADOS -Rosenius (5ª Parte)

EL PERDÓN RECIBIDO:
La Biblia dice: "Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad" (1ª Juan 1.9) ¿En qué consiste esta confesión? Podemos aprender del Salmo 32: 3-5:
"Cuando no declaré mi pecado, mi cuerpo se debilitó con mi gemido todo el día.
De día y noche tu mano pesó sobre mí, mi fortaleza se secó como por el calor
del verano.
Te confesé mi pecado, y no escondí mi iniquidad.
Dije: Confesaré mis transgresiones al Señor, y tú perdonaste la maldad de mi
pecado.
Prestemos atención a lo que dijo David: "No declaré mi pecado" Te preguntarás: -¿No sabía Dios cuál era el pecado de David?- Claro que sí. Él sabe todo sobre nosotros, incluso nuestros pensamientos más íntimos. Lo que las palabras de David nos muestran es que él, caminó con sus pecados, llevó la carga o enfermedad del pecado lejos de Dios.-
El mundo está lleno de gente que "esconde" sus pecados o que "no ha declarado" sus pecados ante Dios. Esta gente está espiritualmente muerta. Por lo tanto, la palabra confesar significa arrepentirse, reconocer el pecado como una maldición peligrosa y buscar la gracia y el perdón por medio de Jesucristo. Debemos hacer esto para poder recibir el perdón obtenido.-
Veamos un ejemplo conocido: La parábola del hijo pródigo (Lucas 15.11-32) Jesús nos contó este ejemplo para darnos una clara ilustración.-
Cuando el hijo decidió regresar a la casa dijo:"Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra tí. Ya no soy digno de ser llamado tu hijo; hazme como a uno de tus jornaleros" De estas palabras podemos aprender algo acerca de la correcta confesión y del verdadero arrepentimiento. El hijo perdido no mencionó ningún pecado en particular, simplemente dijo: "He pecado contra el cielo y contra ti" No dijo que es indigno por este o aquel pecado, sino que dijo: "YO" -mi persona- "ya no soy digno de ser llamado tu hijo".
¿Qué podemos aprender de esto? Que no hay verdadero arrepentimiento cuando uno confiesa a Dios sólo un pecado particular. La correcta confesión de los pecados ve condenación e indignidad en todo. Uno no es condenado por algunas cosas y halagado por otras.-
Además, el hijo pródigo no permaneció donde estaba, sino que efectivamente comenzó el viaje de regreso a la casa del padre. Esto nos muestra que nuestra confesión de pecados es falsa si nos quedamos en la misma situación lejos de Dios, entregados al mundo infiel y practicando el pecado. Si nuestro arrepentimiento es verdadero debemos dejar la maldad en la que estamos viviendo y regresar a Dios.-
Notemos, sin embargo, que cuando el hijo perdido dijo: "Hazme como a uno de tus jornaleros" no sólo mostró su sincera humildad, sino también su descreimiento: No creyó que por pura gracia recobraría su condición de hiijo. Pensó que debía empezar como jornalero y esforzarse hasta conseguir su reafiliación. Esto ocurre a menudo con aquellos que están buscando reconciliarse con Dios. Pero el padre no presta atención al pedido equivocado del hijo. Jesús dice: " Y cuando ( el hijo) aún estaba lejos (sin haber orado, llorado ni una lágrima en la presencia de su padre, ni prestado servicio alguno), lo vio su padre, y fué movido a misericordia, y corrió y se echó sobre su cuello, y le besó".-
Continuará...

jueves, 4 de septiembre de 2008

"EL PERDÓN DE LOS PECADOS"-Rosenius (4ª Parte)

EL PERDÓN OBTENIDO

Cuando leemos la Biblia descubrimos algo sorprendente y maravilloso: Todos los pecados de la humanidad ya fueron removidos, perdonados y borrados con la preciosa sangre de Jesucristo antes de que cualquiera de nosotros se arrepintiera o comenzara a creer.-
Antes de que recibieras la gracia, el perdón de los pecados ya había sido obtenido y estaba disponible para ti. ¿Qué significa esto? La Biblia dice que el objetivo y el resultado de la redención de la redención de Jesucristo era el perdón de los pecados. Cuando Cristo murió en la cruz, nosotros fuimos reconciliados con Dios: Nuestros pecados fueron borrados con su sangre; nuestra iniquidad fué expiada. En Romanos 5.10 está escrito: "Mientras éramos enemigos fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo" Observa que no dice que seremos reconciliados sino que fuimos reconciliados.-
No está escrito que fuimos reconciliados por nuestro arrepentimiento, por un corazón contrito o por nuestras plegarias. Fuimos reconciliados por la muerte de su Hijo y cuando éramos enemigos de Dios. No fueron nuestras plegarias, nuestras buenas obras, ni nuestros corazones arrepentidos: "Fuimos reconciliados por la muerte de su Hijo".-
En 2ª Corintios 5.19 leemos:" Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. Os rogamos en nombre de Cristo, reconcilaos con Dios".-
En Efesios 9.24 dice que en el tiempo anunciado después de las setenta semanas (cuando Jesús murió): "Para terminar la prevaricación, pusieron fin al pecado para expiar la iniquidad y traer la justicia perdurable". Y en Isaías 53.5-6 está escrito que el Señor puso sobre Él todos nuestros pecados, "que fue herido por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados". Es así como Dios nos explica el perdón de los pecados. ¿Qué más podemos decir? Sus palabras son claras como el sol y firmes como una montaña. Debemos aceptar sus palabras como están escritas y entender que Dios quiere decirnos lo que esas palabras expresan, ni más ni menos.-
¿Qué nos dice Su palabra? Que todos los pecados de la humanidad fueron puestos sobre Cristo una vez y para siempre. Nuestros pecados fueron hechos Sus pecados. Fueron escritos en Su cuenta y pagados completamente por Él con su propia sangre. Porque Cristo quitó los pecados del mundo, estos ya no están más en la cuenta de los pecadores.-
Imagina que una deuda es transferida de la cuenta de una persona a la de otra. La deuda ya no necesita ser pagada por la primera persona, ¿no es así? Por lo tanto, es como enseñó el Dr. Martín Lutero en la explicación del Segundo Artículo del Credo en el Catecismo: "Cristo se humilló...para redimirme a mí, hombre perdido y condenado. Me ha redimido, rescatado y ganado de todos los pecados, de la muerte, y del perdón del diablo, no con oro ni con plata, sino con su santa y preciosa sangre y con su inocente pasión y muerte".-
Tengamos en cuenta que no está escrito que Cristo nos redimirá o que nos librará, sino que ya lo ha hecho. Esto significa que nadie necesita perderse, pues su pecado ha sido quitado y perdonado una vez y para siempre.-
Ahora leamos Juan 3.18 donde Jesús dice de sí mismo: " El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios".
Las puertas del reino de Dios ya están abiertas, pero el corazón del hombre también debe estar abierto para creerle a Dios. Aunque Cristo nos haya reconcialiado a todos pagando los pecados de todo el mundo, no todos serán salvados. Esto nos lleva al segundo aspecto del perdón de los pecados: EL PERDÓN RECIBIDO.-
Continuará...

lunes, 1 de septiembre de 2008

"EL PERDÓN DE LOS PECADOS"- Rosenius (3ª Parte)

¿CUÁL ES EL PROBLEMA?
¿Por qué tanta gente piensa que entiende el perdón de los pecados fácilmente, cuando en realidad no lo comprende? Quizás nunca lo hayan comprendido; o quizás hayan perdido las cualidades de un cristiano recién convertido. La convicción de ser un pecador, un corazón escrupuloso y una conciencia despierta. Están durmiendo en su falsa seguridad. Tienen una fe muerta, que el demonio ni siquiera tiene que molestar.-
¡Oh, cómo desearía que todos aquellos que han encontrado fácil creer en esta doctrina entendieran que cuando les parece algo fácil de creer, su situación no es buena en absoluto! ¡Hasta a los más grandes santos le ha sido difícil!.-
La indiferencia es muy perjudicial, porque impide el desarrollo cristiano. Examinemos ahora el tema en cuestión. No necesitamos consultar a ningún ser humano sobre esto. Dios es el único que perdona nuestros pecados y lo hace de acuerdo a Su voluntad. ¿Cómo nos atreveríamos entonces, a no consultar Su palabra con respecto a este gran problema? ¿Estamos dispuestos a morir confiando en respuestas humanas al misterio de la eternidad? Claro que no. Ningún hombre puede decirnos cómo es que Dios perdona los pecados. Esto debemos escucharlo de Sus propias palabras. Por lo tanto acudamos a las Sagradas Escrituras.-
DOS ASPECTOS DEL PERDÓN:
En las Sagradas Escrituras se nos enseña acerca del perdón de los pecados de dos maneras distintas:Primero, hay un perdón de pecados que ya fue alcanzado y otorgado. Es un acto concluido. Segundo, hay un perdón de los pecados que la persona se aplica a sí misma.-
Continuará....